2026-01-31 • Reseñas
Sistematicidad y fundación de la civilización occidental
Sistematicidad: qué es, en versión fuerte
No es solo “orden” ni “clasificar”. Es una ambición de totalidad:
principios (axiomas, dogmas, derechos, definiciones),
método (demostración, procedimiento, interpretación),
instituciones que lo sostienen (escuela, tribunal, Iglesia, universidad, Estado),
promesa de universalidad (“esto vale para cualquiera”).
Cuando aparece esa estructura, la cultura deja de depender solo de memoria, linaje, carisma o mito: adquiere arquitectura. Y esa arquitectura permite algo decisivo: continuidad impersonal.
Tres arranques fundacionales: logos, ley, salvación
1) Logos: el salto griego a la explicación por razones
En Grecia emerge la idea de que el mundo es discutible y demostrable. No basta “así lo dijeron los dioses”: hay que dar razones. Esa exigencia se vuelve sistema en dos vertientes:
Metafísica y ética: Platón y Aristóteles: la realidad se ordena en formas, causas, fines; la vida buena se racionaliza.